De la dependencia a la independencia

Existe un largo y difícil recorrido, pero necesario, desde una dependencia física y emocional hasta llegar a una relativa independencia. Hablamos de la madurez que aspira el ser humano, no solo hacia sí mismo sino también respecto de los otros como ser socializado. Veamos que escribí "relativa" independencia porque ésta no es nunca absoluta, una persona sana no vive aislada. Permanentemente necesitamos de los otros, esto significa que yo para que pueda pensar y escribir necesito saber que alguien lo va a leer, por eso decimos que la persona y su medio son interdependientes.

Este viaje o recorrido desde la dependencia, cuando somos infantes, hasta la independencia adulta tiene avatares, tropiezos, conflictos y hay personas que no se alejan mucho de su punto de partida por razones personales, familiares, que forman su historia.

El individuo deberá, gradualmente, adentrarse al mundo, participar en círculos en áreas del trabajo, sociales y comunitarias. Debe esperarse que el adulto continúe su proceso, pero como vemos a veces, se llegan a soluciones que no son más que copias de las que vio resolver a sus padres, en otras son salidas desafiantes y transgresoras que lo llevan a situaciones de conflictos. Tal vez deberíamos pensar al ser humano en crisis, es decir un ser vivo que se organiza, desorganiza, reorganiza y no como alguien que arriba a soluciones mágicas permanentes.

Diariamente necesitamos tomar decisiones, a veces esto paraliza, crea temores, miedos, angustias, porque realizar esta tarea implica replantearnos lo que podemos y no podemos a veces romper con viejos modelos: pensemos en lo que supone las separaciones, cambios de ciudad, trabajo, ida de los hijos. Las crisis, los cambios, se acompañan de dolor, sufrimiento, pero también de elaboración y de nuevas expectativas y este es el camino de la total dependencia infantil a la independencia adulta, siempre relativa porque en el otro, el semejante, depositamos partes nuestras....¿para que enriquecernos o empobrecernos?....

No sé, cada uno verá sus propias posibilidades de crear su vida.

 

Lic. Marta Craichik