El bebé prematuro y la incubadora.
Para definir al bebé prematuro, debería tomarse como base el número de semanas de gestación. Según la definición de la OMS, Organización Mundial de la Salud, vigente desde el año 1961, el recién nacido con menos de 2.500 Kg. de peso, nacido antes de la 37 semana de gestación, es considerado prematuro, siendo normal el neonato nacido con más de este peso y tiempo mínimo.
En la práctica hay que tomar como índice de referencia el peso del niño al nacer.
- Un peso inferior a 2300 grs. determina al bebé prematuro y
- Un peso inferior a 1800 grs. dá lugar al bebé gravemente prematuro.
El estado físico del bebé prematuro no le proporciona suficientes garantías para poder superar los cambios que ha de afrontar todo recién nacido al abandonar el claustro materno. Estos cambios, alcanzan una gravedad que ponen seriamente en peligro su vida.. Su deceso sería inevitable, de no poder ser asistido por un medio mecánico especialmente ideado para garantizarle la función de protección y aislamiento que hasta el final del período gestacional ha venido desempeñando el útero materno, LA INCUBADORA.
Esta lo asiste en las función respiratoria y se lo aísla de posibles contactos infecciosos.
Algunas incubadoras cuentan también con mecanismos de control monitorizado que vigila constantemente los signos vitales del bebé, además de contar con un sistema de alarma que avisa ante posibles alteración ó de fallas mecánicas en el aparato.
Fuente consultada, Nueva Pedagogía y Psicología Infantil, tomo I.
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