Pareja, esterilidad y adopción

El embarazo es una situación de completud entre el bebé y la madre, en lo biológico y lo afectivo, Desde el bebé es un estado de perfecto equilibrio: no hay carencias ni deseos.

El corte del parto es real, traumático y la perfecta armonía se rompe, apareciendo en el niño el dolor, la necesidad y la demanda. Es así que el bebé se introduce en la vida de sus padres con sus exigencias y sus tiempos de crecimiento, en una relación que marcará su vida y que le posibilitará una vida sana o con dificultades.

El bebé nace tan inmaduro que su supervivencia dependerá de la personan que lo cobije y que será a la que se la llame "mamá".

Esta comprobado que no existe el "instinto materno". La función materna surge cuando alguien puede construir un espacio para el niño tan confiable, seguro, protegido con el útero materno. Esta persona preparará una serie de actos y afectos para que el bebé se sienta sostenido.

Sin embargo, después de 9 meses el embarazo terminó y la ilusión de ser madre-hijo uno solo también.

El padre no es un observador que no participa sino que en su función paterna cuida a los dos, acepta esta unión amorosa controlando sus celos y envidias. Y en esta espera se va introduciendo en la vida de su hijo y recuperando a su esposa como mujer y también como madre.

¿Qué sucede cuando lo biológico pone límite y la posibilidad de engendrar no se da?. Sucede que no hay fecundación, la pareja no puede crear un útero que geste, no hay envidias ni celos entre la pareja, sino que esto se proyecta en los padres que pueden procrear porque el hijo deberá venir de afuera. No habrá embarazo ni parto y el peligro es que los roles de madre y padre se anulen. El hijo que ellos están deseando en su fantasía tendrá que hacerse cargo de las dificultades de los padres que desean adoptarlos y de los padres biológicos que no lo pudieron retener.

El conflicto de los hijos adoptivos es que nacieron de padres que no lo pudieron cuidar y retener y, a su vez es amado y deseado por padres que no lo pudieron gestar. Esto puede acrecentarse en la adolescencia, como parte del crecimiento adolescente: agresión, peleas hacia sus padres. Llegan así a enojarse con sus cuatros padres y a su vez el hijo adoptivo les recuerda siempre a los padres adoptivos su esterilidad y ellos se encargan de recordarle que sus padres biológicos no lo quisieron. Resulta difícil saber que los padres biológicos no pudieron retenerlo, pero si es posible que los padres adoptantes den lugar a la aceptación de una historia anterior y a la resignación de su incapacidad física.

Desde otra perspectiva existe un niño que sobrevivió y padres que superaron el esterilidad con el logro de la fertilidad afectiva.

La adopción no resuelve el problema de la esterilidad, pero si da la posibilidad de crear un espacio fundado en el deseo y la crianza el hijo, en el que habrá lugar al pensar, al elaborar y a la verdad. Con esto los padres y los hijos apostaran al desarrollo de sus vidas.

Lic. Marta Craichik